![]() |
|
Con motivo de la visita de Edward James Olmos y Mary McDonnell a la Basauri Con 1.0, convención internacional de ciencia ficción de Basauri celebrada del 5 al 7 de febrero de 2010, tuvimos la oportunidad de entrevistar personalmente al actor norteamericano que interpreta al carismático comandante Bill Adama en la aclamada serie Battlestar Galactica.
¿Cómo llegó a interpretar el personaje de Bill Adama?
Lo que pasó fue que escribieron el guión usando mi personaje como guía pero nunca creyeron que yo fuera a interpretarlo. Cuando los productores Ron D. Moore y David Eick se plantearon “vamos a preguntarle si quiere hacerlo” todo el mundo dijo “olvídate, no lo va a hacer”. Ellos sabían lo que tenían entre manos, pero por la reputación que tengo saben que hago las producciones yo mismo y que tienen que tener unos valores sociales. Me enviaron el guión pero no leí porque estaba en medio de muchas cosas. Mi familia, mi esposa, lo leyó y me dijo “debes leer esto” y yo dije “¿Battlestar Galactica?”.
Conocía la serie de 1978. No es que no me guste la ciencia ficción o que crea que este tipo de producciones está por debajo de mí. No, al contrario; es que no tengo tiempo. Estoy tratando de hacer cosas que nadie quiere hacer, que les encantan cuando están hechas, pero últimamente nadie quiere hacerlas o tienen miedo de poner dinero en ellas. Nos toma mucho tiempo hacer nuestras películas y es algo que domina totalmente todo tu tiempo. Del arte del cine y la televisión en los Estados Unidos nuestra cultura latina americana no participa apenas. Es menos de un 2% de todas las imágenes de este país y somos más de 15% de la población. No estamos representados.
En aquel momento estaba haciendo una serie de televisión llamada “American Family”. Mi mujer me dijo “debes de leerlo, esto es serio” y así lo hice. Me di cuenta de que era algo muy especial, distinto y me puse al habla con Ron y David. Nos juntamos y aquí estoy siete años después habiendo hecho la mejor serie de televisión en mi vida y no creo que vaya a superarlo en el futuro.
¿Hasta qué punto ha influido Internet en el éxito de la serie?
Ha sido algo extraordinario y la primera vez en la historia que ha sucedido. La elaboración de los guiones tiene muchos pasos desde que se plantean las ideas básicas que luego van creciendo en cada paso del proceso en los que se va haciendo más y más grande hasta llegar al resultado final. En la miniserie de 2003 sucedió que desde que se emitió el primer capítulo la gente en todo el mundo empezó a comentar al día siguiente lo que había visto. Los propios guionistas interactuaron en Internet con el público de una forma inimaginable hasta entonces de modo que la serie se enriqueció muchísimo.
La prueba es que Battlestar Galactica ha sido la primera serie que se ha emitido en las Naciones Unidas dado que la serie habla sobre problemas universales de la humanidad como la lucha entre razas, el terrorismo, el fanatismo religioso o la intolerancia. En YouTube se puede ver el vídeo con mi discurso ante los delegados junto a Mary McDonnell.
¿Piensa que el futuro de la creatividad y la calidad está más asociado ahora mismo a las series de televisión más que al cine, o cree que con producciones más comprometidas y minoritarias como las que usted está haciendo puede tener un camino más fácil para llegar al público?
Nada es fácil en esta vida. Cuando es fácil no vale la pena. Lo que sí sé es que los proyectos que estoy haciendo ahora son bastante interesantes.
Acabo de hacer “Green Hornet”. Es la primera vez que hago algo totalmente comercial, pero me encantó trabajar con Michel Gondry y Seth Rogen. También acabamos de terminar una película en Puerto Rico llamada “America” basada en el libro El Sueño de América de Esmeralda Santiago que trata sobre la violencia doméstica. También tenemos otra película que estamos haciendo en China titulada “The Little Treasure”, otra llamada “Paint it Red” y una más titulada “Mondays at Seven”. Tenemos tres producciones nuestras y otra de Sony. Así que hay bastantes cosas interesantes para el próximo año.
Para mí lo que es difícil es poner en marcha las producciones que nosotros estamos haciendo, pero no creo que vaya a cambiar totalmente algo en el sistema estadounidense. Creo que ahora a los latinos nos tienen mucho miedo. Somos muchos los que estamos allá, más de 50 millones y van a darse cuenta de ello en breve porque están haciendo el censo y los números saldrán a la luz. Aunque yo creo que van a decir que somos como unos 44-45 millones cuando en realidad somos más de 50. Viven más latinos en Estados Unidos que por ejemplo en España. Nos tienen miedo porque estamos aumentando más del 77% cada año y las otras culturas sólo un 5%. Están ahora mismo asustados hasta el punto de que tener reglas “english only” y cosas que atacan a nuestra cultura. Realmente no nos conocen nada. No entienden nada de la cultura latina. Por eso son tan importantes las películas que estamos haciendo.
Hace 14 años empezamos el Festival Internacional de Cine Latino de Los Angeles. Es muy importante traer lo mejor que se está haciendo por todo el mundo latino porque L.A. es la meca de Hollywood y para enseñarles que hay gente igual que ellos, así como que tenemos diferencias culturales entre nosotros. El guatemalteco no es como el mexicano o como el español y el portugués no es igual al cubano o al portorriqueño. Pero todos hablamos el mismo idioma, el español y somos latinos. De eso se trata, de traer un cambio pero no va a pasar en nuestra vida.
Además de interpretar y poner parte de su personalidad en el personaje dirigió varios capítulos y la película The Plan. ¿Cuando entró en la serie ya habló con los productores sobre dirigir algún capítulo o fue algo que surgió con el tiempo?
No, eso fue surgiendo. Durante el primer año, después de cinco capítulos nos dijeron que era tan pesado el tema que querían hacerlo algo más ligero porque la gente creía que todo era muy oscuro y negativo. Yo dije “¿Qué? ¿Queréis una comedia aquí en medio de la destrucción de la humanidad? Si vamos a hacer una comedia yo la voy a dirigir, sino eso no va a suceder”.
Si dejamos entrar a dirigir a alguien ajeno a la serie que no sabe bien lo que está pasando y que no tiene el amor que tenemos quienes estamos dentro sucede que para él no es más que otro trabajo. Muchos de los que vinieron la primera vez entendieron lo que estaba pasando y dijeron “wow, gracias por dejarnos estar aquí” y, de hecho, muchos regresaron. Teníamos un grupo de directores que volvían cada año haciendo dos o tres capítulos cada temporada.
“Tigh me Up, Tigh me Down” (noveno capítulo de la primera temporada) fue el capítulo en tono de comedia que hicimos. Fue la primera y la única vez que tratamos de hacer comedia y salió muy bien. Salió bien porque yo no hice comedia tratando de hacerlo sin más, sino buscando situaciones como cuando Baltar está haciendo el amor con uno de los cylons y entra Starbuck y le ve. Nosotros podemos ver el cylon que está en la mente de Baltar haciéndolo con él, pero Starbuck sólo ve a Baltar con los pantalones bajados haciendo “eso” a la mesa.
Fue una cosa increíble. La gente que estaba rodando la escena comenzaron a gritar y reir con lágrimas en los ojos. Pero era algo real y estaba dentro de la situación; nunca bajamos de eso, como cuando llega la esposa del coronel Tigh y se emborrachan juntos. Estamos sentados en la mesa comiendo y ella pone el pie entre las piernas de mi hijo Lee que está sentado enfrente y él no sabe qué hacer e intenta aguantar sin que la situación escape de control mientras ella sigue provocándole. Fue algo muy divertido. Pero no era una búsqueda de risas sin más, sino situaciones concretas dentro del drama. Ésa fue la primera vez que dirigí en la serie y por eso empecé a dirigir, porque si alguien va a hacer eso voy a ser yo. Sino podríamos acabar ahí con la realidad y hacerlo hubiera sido traicionar a la gente que estaba cada semana con la boca abierta esperando lo que iba a pasar.
Les encantó. “Tigh me Up, Tigh me Down” fue una experiencia increíble. El público estaba riendo y al mismo tiempo llorando por la situación tan extrema a la que se enfrentan los personajes.